Somos, en verdad, menos que eso, insignificantes en comparación con el mundo, con el universo... Sin embargo, os empeñáis en que sois más que nada. Se os da genial destrozar todo cuanto os rodea, sin pararos a pensar, sin observar, sin entender ni comprender.
¿Cuánto tiempo más durará esto?
Sois títeres sin cabeza, sin mente propia, manejados por unos hilos que se pierden entre las sombras, movidos hacia el abismo sin que os deis cuenta, sin aportar nada.
Sois polvo, en verdad yo también, mas yo soy capaz de ver de qué lugar parten mis hilos, soy capaz de cortarlos y continuar mi propio sendero, ya que la sensación de ser un peón a manos de un jugador que no sepa moverme me produce escalofríos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario