miércoles, 11 de enero de 2012

P.M.3

- ... Y seguía escuchando ese pitido sordo en mi cabeza, esa voz muda con aliento maloliente que me aplastaba el cráneo al tiempo que ensanchaba como si de una estructura deforme se tratase.
No callaban los sonidos dentro de mí, incesantes como si lo hiciesen queriendo, mimetizándose con un viento frío que me acariciaba como si de una rosa se tratase, pero esta vez, tenía también espinas, un frío intenso que hace temblar levemente.
Me concentré.
Callé los sonidos por un momento, y cambié la trayectoria del viento lejos de mí.
 Empecé a comprobar que todo, y cuando digo todo, volvía a estar en su posición, todo en el mismo sitio que antes, el mismo sonido chirriante en mis oídos, esa voz dormida envuelta en un pestilente aroma...

Todo.

lunes, 2 de enero de 2012

Inicialmente nada

"Polvo somos...

Somos, en verdad, menos que eso, insignificantes en comparación con el mundo, con el universo... Sin embargo, os empeñáis en que sois más que nada. Se os da genial destrozar todo cuanto os rodea, sin pararos a pensar, sin observar, sin entender ni comprender.
¿Cuánto tiempo más durará esto?
Sois títeres sin cabeza, sin mente propia, manejados por unos hilos que se pierden entre las sombras, movidos hacia el abismo sin que os deis cuenta, sin aportar nada.
Sois polvo, en verdad yo también, mas yo soy capaz de ver de qué lugar parten mis hilos, soy capaz de cortarlos y continuar mi propio sendero, ya que la sensación de ser un peón a manos de un jugador que no sepa moverme me produce escalofríos.
Seremos consumidos por el hecho de no conocer como un cigarrillo tras varios minutos de exhalaciones.
Si no sois capaces de ver a través de esa nube de humo que os envuelve, no podréis contemplar algo fascinante.

... y en polvo nos convertiremos"

2:23

De todas formas, si te paras a pensarlo y todas las piezas encajan perfectamente, solamente es otro modo más de evadirse, de abstraerse de los problemas que se te presentan día a día pero...
     ¿De verdad es este el camino? 
A veces es posible encontrarse a gusto. Quizás en ese momento no estés haciendo nada de provecho, es decir, que sea poco didáctico.
    ¿No nos estaremos desviando hacia un rumbo innecesario?

 Quizás una historia pueda haceros entender:


          -Navegaba un barco por un mar inmenso, todo en calma, sin ningún atisbo ni de brisa ni de tierra. Sólo agua. Los peces no se atrevían a entrar por el exceso de salinidad en el agua. Ni siquiera las gaviotas, puesto que conocían la extinción de éstos por aquel mar. No obstante, el barco seguía navegando en aquellas aguas. No se sabe muy bien por qué, el capitán ordenó a toda la tripulación a buscar un solo pez aunque fuese, pero ni rastro. Los pescadores, desolados, volvieron a tierra, donde preguntaron a las muchas gentes, pero ninguno sabía decirle. El capitán, indignado, se fijó que ninguna gaviota se acercaba, extraño en un mar tan grande, por lo que se puso a investigar y descubrió el motivo de su fracaso con las redes. El capitán informó inmediatamente a todos los pueblos de las costas advirtiendo a sus gentes. Muchos emigraron, pero la gran mayoría no quisieron creerle, por lo que aún viven en sus costas, ilusos y esperanzados de poder vivir de la pesca, ingenuos al creer encontrar algo y estúpidos por no intentar aprender.

¡Pregúntate a ti mismo! Te ayuda a entenderte como persona y como pieza de este mundo, a saber cómo encajan incluso las otras piezas.
Si consigues salir del laberinto que este camino conlleva, serás capaz de entender muchas más cosas de las que crees.
Por así decirlo, es una manera de intentar comprender lo que otros han dejado o dejarán.

Escucha. El viento puede decirte más de lo que nadie oye.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Indignación

Se supone que vivimos en un mundo de libre expresión, en una sociedad que es capaz de entender cada una de las opiniones de cada persona, esté o no de acuerdo.
Cuanto más pasa el tiempo, me voy dando cuenta de que es mentira, que esta puta sociedad sólo quiere que pensemos de una manera, sólo quiere que actuemos de una manera, su manera, que seamos ovejas que van corriendo al redil cuando escuchan la campana de la comida, como pájaros en bandada emigrando hacia no saben dónde.
¿Qué es lo que ocurre cuando dejas a la imaginación volar, salir libremente para expresarte ya que se supone que en eso se basa la sociedad actual?
Las hacen ver como gatos callejeros en busca de comida en un cubo de basura, las convierten en delincuentes, incluso son censuradas por ser un peligro para la seguridad.
Censura en los años en los que vivimos...
¿A dónde vamos a llegar? ¿Volverá la Inquisición disfrazada de poderosos actuales? ¿Podremos salir a volar libres por nuestra imaginación o ésta estará atada por los hilos de quienes manejan la mente de las personas como marionetas que son olvidadas con el tiempo?

jueves, 22 de diciembre de 2011

Dejando pensar a la imaginación

Buscarle el sentido a algunas cosas puede resultar arduo y complicado, por lo que mi pregunta es, ¿por qué seremos seres incapaces de resolver ciertas cuestiones?. Tengo otra pregunta más inquietante: ¿por qué nos complicamos la vida en intentar resolver esas cuestiones?
¿Encontraremos algo de felicidad resolviendo estas preguntas? ¿Seremos capaces de resolver estas preguntas algún día?








Cada vez más loco.

martes, 20 de diciembre de 2011

Canciones para no dormir

Y una vez más me encuentro ojeando unas páginas en blanco donde escribir cada letra que se me venga a la cabeza.
Podría decirse que esa hoja en blanco es mi vida, y en ella escribo cada decisión importante que tomo.
Inconscientemente, he hecho algunos borrones, frases mal escritas, pero todas ellas me llevan a donde me encuentro, que es este momento.
¿Qué es más difícil, escribirlas o pensarlas?
No me deja dormir esta pregunta.
¿A caso todo lo que hacemos es igual de difícil?
Podría ponerme a escribir toda la noche sobre ese folio, pero lo que no quiero es hacer más borrones ni escribir frases de las que luego pueda arrepentirme, pero... Si soy yo el que lo escribe, ¿por qué he de arrepentirme?

lunes, 19 de diciembre de 2011

Callando palabras

He llegado recientemente a una conclusión respecto a las personas dentro de la sociedad y es que se vuelven como animales irracionales en busca de una pequeña porción de alimento.
Ante esta lucha encarnizada cuyo único objetivo es la de supervivencia, es demostrable que todos y cada uno de ellos van a buscar el bien propio o del más cercano.

Bastante tenemos ya con no destruir el planeta como para preocuparnos por una sociedad hostil.